Cuando hace unos meses saltó la noticia de que Gérard Depardieu abandonaba Francia por el escarnio fiscal al que estaba sometido fue bastante comentado tanto por televisiones como contertulios y gente de bar. La decisión de Gérard Depardieu se debió a que por su condición de millonario la hacienda francesa le requería mas del 75% de sus ingresos, por ganar mas de 1 millón de € al año. El asunto tiene varias formas de afrontarlo, defenderlo o criticarlo, pero ese no es el asunto de esta entrada (que ya quisiera yo).

Resulta que en España, los autónomos en general, y los emprendedores en particular estamos igual considerados que Gérard Depardieu en su tierra natal. Si, por poner un ejemplo, los ingresos de nuestra actividad empresarial rondan los 1000€ al mes (Que mas quisiéramos mas de uno), un 20% de los mismos han de entregarse en concepto de IRPF, otro 21% es para pagar IVA, y por si fuera poco hemos de entregar 260 en concepto de seguridad social.

Mas de un 60% de los ingresos de una actividad empresarial, ya lleves un mes trabajando o toda una vida, ya ganes miserias o millones, cerca de la mitad de nuestros ingresos van a parar a nuestro querido estado, que nos recorta en sanidad, educación, servicios públicos y demás prestaciones sociales…

Yo llevo cerca de dos años aguantando esta situación, en cantidades pequeñas supone una asfixia, pero conforme he ido avanzando en estos dos años, no disponer del 60% de mis ingresos, supone no poder invertir, no poder innovar, no poder contratar y en general no poder mejorar. No es de extrañar que tengamos los niveles de economía sumergida que tenemos. Tampoco lo es, que muchos emprendedores decidan lanzar sus empresas en otros países, aprovechando el mercado libre europeo, en mayor o menor medida, pero siempre de forma completamente legal.

estamos jodidos

Como reza el titulo, en España no se puede emprender. No existe una forma legal de mantener una actividad empresarial ahogada por el yugo fiscal de una administración que concede alfombra roja a las grandes fortunas y la guillotina al emprendedor. La vida media de cualquier nueva empresa es de entre 3 y 5 años. Y es lógico, tenemos el mercado que merecemos con la regulación que tenemos.

Esto es solo una opinión… Cual es la tuya?

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